La empresa Sicloo, con sede en Sevilla, ha desarrollado una innovadora solución para convertir los residuos de café en un recurso valioso para el sector agrícola. Lo que antes se descartaba, ahora se transforma en un fertilizante ecológico altamente efectivo. Los hermanos José y Javier Calero, con vasta experiencia en la industria agroalimentaria, lideran este proyecto que promueve la economía circular, demostrando cómo la sostenibilidad puede ser rentable. Esta iniciativa no solo beneficia a los cultivos, sino que también contribuye significativamente a la reducción de la huella de carbono, estableciendo un nuevo estándar en la gestión de residuos y la producción agrícola.
El modelo de negocio de Sicloo se basa en una recolección eficiente y una transformación avanzada. La compañía colabora con numerosos establecimientos de hostelería para obtener los posos de café, que luego son procesados para eliminar la humedad y prevenir la proliferación de microorganismos indeseados. Este fertilizante orgánico se destina principalmente a olivares y campos de césped natural en instalaciones deportivas, como campos de golf. Con una visión de expansión, Sicloo planea aumentar su capacidad de producción y extender su alcance geográfico, consolidando su posición como pionera en el uso de biofertilizantes y bioestimulantes en la agricultura moderna.
La empresa sevillana Sicloo ha logrado un hito significativo al convertir los posos de café, un desecho habitualmente descartado, en un recurso de alto valor para la agricultura. Esta innovadora iniciativa, liderada por los hermanos José y Javier Calero, fundadores de Grupo Calero, se centra en el desarrollo de un fertilizante ecológico que beneficia tanto al medio ambiente como al sector olivarero y a las instalaciones deportivas. Este proyecto no solo representa una solución creativa para la gestión de residuos, sino que también impulsa un modelo de economía circular, donde los subproductos de una industria se convierten en la materia prima de otra.
La industrialización de esta práctica, antes limitada al ámbito doméstico, permite a Sicloo recolectar los posos de café de bares, cafeterías y restaurantes del canal Horeca a gran escala. La elección del olivar y los campos de césped natural, como los de golf, no es casual, ya que estos sectores pueden aprovechar al máximo las propiedades de este abono. Con más de 300.000 establecimientos hosteleros en España generando millones de tazas de café diarias y una vasta extensión de olivares en Andalucía, el potencial de mercado para Sicloo es inmenso. La empresa no solo busca la rentabilidad, sino también contribuir a la reducción de las emisiones de CO2, un objetivo clave en la lucha contra el cambio climático.
El éxito de Sicloo se sustenta en una sólida base científica que valida el potencial agronómico de los posos de café. Estos residuos, ricos en nitrógeno, fósforo, potasio y carbono, ofrecen un complemento orgánico ideal para los suelos, mejorando su fertilidad y estructura. Un estudio interno del Grupo Calero en 2024 confirmó la viabilidad de valorizar estos residuos orgánicos, destacando su abundancia y homogeneidad. Además de los beneficios para el suelo, la correcta gestión de los posos de café puede reducir las emisiones de CO2 hasta en un 30%, lo que subraya el compromiso de Sicloo con la sostenibilidad y la innovación ambiental.
Para asegurar el suministro de materia prima, Sicloo ha establecido alianzas estratégicas con importantes tostadores y cafeterías, como Lanuzza Coffee y Soto Café. Estos acuerdos incluyen un sistema de logística inversa, donde los proveedores recogen los posos de sus clientes y los entregan a Sicloo. Una vez recolectados, los posos son estabilizados para su transformación en fertilizante. La compañía tiene ambiciosos planes de crecimiento, incluyendo la apertura de una ronda de inversión, la adquisición de una nave industrial y la implementación de tecnologías avanzadas para el compostaje. Con una proyección de facturación significativa y la expansión a Málaga y Granada en el horizonte, Sicloo se perfila como un referente en la economía circular, demostrando que los residuos pueden ser una fuente de riqueza y sostenibilidad.